 |
| ¿Cómo descubrir si una nota es falsa? |
Siguiendo con la temática con la que
iniciamos el curso – pensar sobre el pensar – les proponemos esta vez que
pensemos sobre la “verdad” o sobre el conocimiento. ¿Cómo puedo afirmar lo que
afirmo? ¿En qué me baso para decir que ”esto es así”?
En estos días de Pandemia – y antes de
este tiempo también – nuestros celulares o las pantallas de televisión están a
rebosar de mucha información. A través de las redes Sociales o vía whatsapp
recibimos noticias que intentan dar cuenta de sucesos o acontecimientos. No
sólo hablan de lo que ha ocurrido
sino que recibimos interpretaciones, esto es, por qué ha ocurrido.
¿Tengo manera de saber lo que es
cierto de lo que no lo es? ¿Hay alguna manera para poder certificar si una
noticia es verdadera o es falsa? ¿Tengo elementos para discutir una
interpretación? Estas no son preguntas fáciles y todos estamos expuestos a ser
engañados.
Ahora bien, para acercarnos a lo que
puede ser verdad - o, al menos, estar prevenidos contra la desinformación - les
proponemos una serie de pasos para realizar ante una noticia. Estos pasos los
sugiere Carl Sagan, científico y
divulgador que fue reconocido en los años 70 y 80 del siglo pasado por su serie
original Cosmos. Sagan nos
plantea unos pasos para sostener nuestras afirmaciones y buscar la verdad:
1.
Siempre que sea posible, debe existir confirmación independiente
de los “hechos”.
2.
Fomenta el debate sustantivo acerca de la evidencia con
participantes enterados provenientes de todos los puntos de vista.
3.
Los argumentos de autoridad tienen poco peso —las “autoridades” se
han equivocado antes, y volverán a hacerlo en el futuro. Tal vez la mejor
manera de decir esto sea que en la ciencia no existen autoridades; a lo mucho,
hay expertos.
4.
Considera más de una hipótesis. Si hay algo que necesite
explicarse, piensa en todas las diferentes formas en que podría ser explicado.
Luego piensa en pruebas por las que podrías refutar sistemáticamente cada una
de las alternativas.
5.
Trata de no apegarte mucho a ninguna hipótesis sólo porque es
tuya. Es sólo una estación en la búsqueda del conocimiento. Pregúntate por qué
te gusta tu idea. Compárala con otras alternativas con justicia. Ve si puedes
hallar razones para rechazarla. Si tú no lo haces, otros lo harán.
6.
Si lo que sea que estás explicando tiene alguna [unidad de]
medida, alguna cantidad numérica adjunta a ello, serás mucho más capaz de
discriminar entre muchas hipótesis en pugna. Lo vago y cualitativo está abierto
a muchas explicaciones.
7.
Si hay una cadena argumentativa, cada uno de los eslabones de la
cadena debe funcionar (incluyendo la premisa) —no basta con la mayoría.
8.
La navaja de Occam. Esta conveniente regla empírica nos indica que
cuando tengamos dos hipótesis que explican igualmente bien una información,
elijamos la más simple.
9.
Siempre pregúntate si la hipótesis puede ser, al menos en
principio, falsa… Debes ser capaz de demostrar tus aserciones. Los escépticos
inveterados deben de tener la oportunidad de seguir tus razonamientos, duplicar
tus experimentos y ver si llegan al mismo resultado.
Estos pasos están en la base de un
tipo de pensar que va más allá de la
Razón Instrumental (que podríamos llegar a identificar con la Técnica). Este tipo de pensar frente a la realidad es lo que
comúnmente conocemos como Ciencia.
¿Pero que es la Ciencia?
La
Ciencia es una modo que tenemos los humanos para relacionarnos con el
entorno. Comprender y explicar los fenómenos que se nos presentan es tan
antiguo como la misma humanidad. Ahora bien, a diferencia del pensamiento mítico,
que elabora narraciones que dan cobertura a esos fenómenos
transmitiéndolos íntegramente de generación en generación, la ciencia se
plantea abordarlos de otro modo.
Una disciplina científica se define por tener un campo de observación delimitado, un cuerpo teórico armado siguiendo una cierta lógica y consistencia y, finalmente, una comunidad de científicos
que comparen ese campo y ese cuerpo. Se hace ciencia utilizando lo que
ya se sabe de un fenómeno en particular intentando ampliar el
conocimiento que se tiene de él. Una teoría científica es, entonces, el
conjunto de enunciados que explican o interpretan un campo de
conocimiento concreto.
Aquí nos detenemos un momento para intentar esclarecer una confusión que
suele presentarse cuando se habla de teorías científicas. En el
lenguaje común solemos usar esta expresión: “En teoría, esto es así pero
en la realidad, es completamente diferente”. En este caso “teoría”
significa algo supuesto, no necesariamente coincidente con la realidad.
Además, como en la frase, se suele contraponer esa “teoría” a lo real, a
lo verdadero. De este modo, la palabra “teoría” queda como algo que
podría ser pero no se ha demostrado.
En Ciencia no es así. La teoría es
el conjunto de saberes que se saben y se asumen como probados al
interior de una ciencia. Son los enunciados que configuran el “Marco
teórico” o, lo que es lo mismo, el conocimiento que se sabe de un
fenómeno en cuestión objeto de esa ciencia. Una explicación que se
propone para explicar un fenómeno pero aún no ha sido demostrada es una “Hipótesis”
y ésta marca el inicio de una Investigación. Así, por ejemplo, cuando
se habla de la Teoría de la Evolución de Darwin o la Teoría del Big Bang
como origen del Universo se está hablando de conocimiento avalado y comprobado dentro de lo que estas ciencias particulares pueden sostener con coherencia en el presente en que son enunciadas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario